Siempre decimos que las mudanzas son procesos tediosos, pero podemos convertirlos en una acción constructiva. Pero, para que esto ocurra, debemos de poner de nuestra parte y organizarnos correctamente. Hay que tener en cuenta muchos factores que implicarán que la mudanza sea un abrir y cerrar de ojos y, lo más efectiva y sencilla posible. A continuación exponemos una serie de consejos a tener en cuenta, de este modo que cambiarse al nuevo hogar y adaptarse a la nueva situación resultará más fácil.

  • Aproximadamente  un mes antes de hacer la mudanza es aconsejable empezar a revisar los armarios y librerías para determinar aquello que ya no te sirve. Una buena salida para todos los objetos y pertenencias que recopiles puede ser intentar venderlos a través de webs de compraventa de artículos de segunda mano. No es conveniente ir a la nueva vivienda con objetos que no vas a usar, pues en las mudanzas es preferible optimizar el espacio al máximo. Así que si no consigues un comprador, puedes donarlos o regalarlos.

  • En el momento en que se decide proceder a la mudanza, es conveniente realizar un inventario de todo lo que tienes intención de trasladar.

  • Es importante revisar y tener muy en cuenta las dimensiones de tu nuevo hogar, pues es conveniente  saber, a ciencia cierta, si nuestros electrodomésticos y muebles caben en las nuevas habitaciones.

  • Si tienes tu casa actual asegurada, contacta con la compañía de seguros para que se lleven a cabo los trámites que permitan la cobertura de la nueva vivienda.

  • Te en cuenta que tendrás que gestionar también el cambio de los contratos de suministros de electricidad, teléfono, Internet y gas.

Ya solo faltaría dar el pistoletazo de salida a la mudanza. Si quieres que el traslado sea más fácil y eficiente, puedes contar con los servicios de Gil Stauffer, una empresa con experiencia en el sector desde 1905, cuya máxima premisa es ayudar a sus clientes con atención y dedicación en todo el proceso de la mudanza.


 
Estos consejos son cortesía de GIL STAUFFER