25
JUL
2013

LA MUDANZA LA HACE RITA

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Voy a hablaros de uno de los días más difíciles de mi vida… y no, no es ese que estás pensando… no es ni el día de mi boda, ni el día en el que el coche me dejó tirado mientras llovía a cántaros y el móvil se había quedado sin batería. El día que me trae una mezcla de recuerdos estresantes y nada recomendables es el día que me cambié de casa. “Si son dos cositas de nada. Esto lo hacemos con dos amigos y mi primo Luis, que tiene un coche muy amplio”.

“Ja”, es lo que me digo ahora mismo, echando la vista atrás. Era una casa pequeña y estábamos de alquiler. Eso quiere decir que no teníamos que llevarnos ni el sofá, ni la cama, ni, por supuesto, ningún electrodoméstico. Visto así, parece que en unas cuantas cajas cabe todo lo que un ser humano puede necesitar para su vida cotidiana.
Pues de eso, nada de nada. Si has hecho alguna mudanza
en tu vida, entenderás perfectamente de lo que te estoy hablando. Aparte de dedicar días enteros a empaquetar esos cientos de cosas que guardamos en una casa, sin orden ni concierto, el día M, el de la MUDANZA con mayúsculas, se quedó grabado en mi memoria para siempre. Esos cientos de viajes de casa al coche de mi primo Luis, y del coche de mi primo Luis a la que iba a ser nuestro nuevo hogar, se convirtieron en una auténtica tortura. Eso sin contar los atascos y la subida, esta vez sin ascensor, de todos esos bártulos que se suponía iban a caber fácilmente en el maletero de mi primo.

Mis amigos, que son muy buena gente, se conformaron con unas cervezas y nunca me lo han echado en cara. Mi primo, que es más directo, me dijo que la próxima vez me daría el teléfono de Gil Stauffer. Y eso es lo que hice cuando volví a mudarme. Solo hice una llamada y me eché a dormir. Se encargan de todo, absolutamente todo. Hasta de ese detalle que también pasas por alto… el de ¿dónde aparco ahora el coche lleno de cosas? Y, además, repetido en varias ocasiones a lo largo del día. No te cuento nada si es una calle estrecha sin zona de aparcamiento.

Y no es por seguir agobiando si aún te sigues planteando hacer la mudanza tú solito. Pero, ¿habías pensado qué pasaría si, a última hora, tus amigos no pueden echarte un cable o si el sofá no cabe por la puerta y hay que desmontarlo? Claro, ahora recuerdas que lo subieron con una polea desde la calle. Pues a ver quién es el guapo que lo baja ahora.

En fin, que si hay algo que tengo más claro que el agua que tuve que beber para hidratarme después de mi día M, es que no hay dinero mejor pagado y más a gusto que el de tu mudanza. Eso sí, ya que vas a hacerlo bien, llama a unos profesionales. Gil Stauffer lleva más de cien años moviendo vidas en cajas por todo el mundo… eso quiere decir que algo de esto sabrán, ¿no crees?

Sobre el autor
Grandes Soluciones es el Blog de Gil Stauffer, empresa dedicada a transporte internacional, mudanzas, guardamuebles y embalajes desde 1905. http://www.gil-stauffer.com/

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